Foto Avilas.es
Una imagen que me sirve para recordar la figura de mi abuelo, Alejandro Blázquez del Coso que también fue segador durante 20 campañas.

Mi abuelo (3º por la izquierda) descansa, momento que fue captado por un viajero que tiempo después le envió la fotografía.
Mi padre que le acompañó durante cinco años siempre me cuenta, que trabajaban de sol a sol durante más de 50 días seguidos, tiempo este en el que solo comían un 'ligero' y monótono cocido de garbanzos.
Sus compañeros eran numerosos gallegos y algunos extremeños, que venían a tierras abulenses en busca de un jornal que no encontraban en su tierra de origen. Y es que estos obreros del campo estaban hechos de una pasta especial. Llegaban incluso a trabajar de noche para evitar el calor del verano castellano.
Entradas relacionadas en Meridianos:
'La ermita de los Judíos', una ermita dentro de una sinagoga
La ciudad de Ávila, un gran plató de rodaje

1 comentarios:
Estos hombres... ¿trabajaban para vivir, o vivían para trabajar? Que duro tenía que ser el campo por aquel entonces.
Publicar un comentario en la entrada