16 de abril de 2015

Guadaña Vs desbrozadora, el hombre contra la maquina

Foto Eric Lafforgue


Competición celebrada en la feria anual de siega (Scythe Festival and Green Fair) en Somerset, Inglaterra. Festival agrícola en el que se enfrentaron: Simon Damant seis veces campeón británico de siega con guadaña, contra otro segador profesional manejando una desbrozadora de tres dientes.


El hombre contra la maquina para ver quien corta antes la hierba. Carrera-espectáculo que se celebra todos los años en este condado británico eminentemente agrícola y cuyo resultado es siempre el mismouna y otra vez.

En este mismo festival también se pudo ver otra curiosa prueba entre un hombre y la maquina. Entre el campeón Simon Damant con su tradicional guadaña y una motosegadora manejada por Jim McVittae otro agricultor de la zona: 


El resultado por increíble que parezca y pese a la potencia de la maquina, es que la humilde herramienta, la guadaña de nuevo vence. El problema es que la franja de hierba a cortar era el doble del ancho que el de la motosegadora BCS. Sin embargo la guadaña de más fácil manejo siega mayor superficie. Y es que es posible llegar a segar al día de 30 a 35 áreas de hierba y hasta 50 de trigo y otros cereales, dependiendo de la habilidad del segador y siempre que las condiciones del terreno faciliten la tarea.

Aunque habría que ver si segando un prado entero, si el bravucón de Simon podría gana la apuesta a su vecino Jim.

Entrada dedicada a mi padre y a mi abuelo, duros y fuertes segadores.

Somos información

Vivimos en el mundo de la información y el conocimiento, pero, aunque manejamos cotidianamente móviles y ordenadores, no entendemos del todo lo que esto significa. La información es poder, la información es munición. La información lo es todo, en la guerra como en la paz, en la política como en la economía.

La información que tenemos, no es la que queremos. La información que queremos, no es la que necesitamos. La información que necesitamos, no está disponible. Foto Mark Deckers

Incluso hay quienes sostienen, como el etólogo, zoólogo y gran divulgador científico Richard Dawkins, que desde nuestros mismos genes somos pura información: es decir, palabras, instrucciones, datos. En gran parte somos información, ya que todo nuestro código genético, las instrucciones que nos hacen ser lo que somos caben en 1.5GB. Sin embargo, cada una de nuestras 40 mil millones de células tiene una copia de ese código, por lo que nuestro cuerpo almacena aproximadamente 60 ZettaBytes, mucho más de lo que la humanidad entera ha generado en forma de contenido digital en la historia.

Lo cierto es que nos ahogamos en información. Ahora mediante Twitter y Facebook estamos a punto de conseguir que cada momento de nuestra vida —de la de cada cual— pueda obtener su reflejo, su réplica "informativa". Como si cada una de nuestras acciones, pensamientos y sentimientos (casuales o impostados, verdaderos o fingidos) pudiera archivarse acrítica e inmediatamente en una gigantesca nube de información susceptible de ser universalmente compartida, como una especie de doble o calco virtual de nuestra realidad, de modo semejante a aquel monstruoso mapa borgiano que reproducía con total exactitud y a tamaño natural cada uno de los accidentes del imperio cartografiado.

Pero la riqueza de información  crea pobreza de atención, y la necesidad de asignar de manera eficiente esa atención entre la sobreabundancia de fuentes de información que podría consumir.

De modo que estamos cada vez más informados, pero no somos necesariamente más sabios. Confundimos información con conocimiento.



Vídeo y articulo inspirado en el libro divulgativo: La información: historia y realidad (ePub) de James Gleick. Ambicioso y apasionante proyecto que comienza contándonos una historia que ha cambiado la naturaleza de la conciencia humana, desde los tambores africanos o la invención de la ordenación alfabética de las palabras hasta los avances más recientes de la tecnología informática.


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Kenopsia, lo misterioso de los lugares vacíos dejados atrás

Kenopsia . 1. n. la inquietante atmósfera, de un lugar vacío que normalmente esta lleno de gente, pero que permanece abandonado y tranquilo. El pasillo de una escuela por la tarde, una oficina sin luz durante el fin de semana, un parque de atracciones cerrado. La imagen residual emocional que hace que parezca no sólo vacío, un lugar que es tan conspicuamente ausente que brilla como luces de neón.

Una portmanteau o composición lingüística formadas por las palabras de origen griego kénosis (vaciamiento) + opsis (observar).

Definición creada para el Diccionario de Obscuras Tristezas, un compendio de palabras inventadas. Cada definición original pretende llenar un hueco en el lenguaje - para dar un nombre a las emociones que todos podríamos experimentar, pero que aún no tienen una palabra que lo defina.

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12 de abril de 2015

Las matemáticas son para siempre


Con mucho humor, el matemático Eduardo Sáenz de Cabezón nos da la respuesta a una pregunta que ha vuelto locos a los estudiantes de todo el mundo: ¿para qué sirven las matemáticas? Así, nos muestra la belleza de las matemáticas, que no son sino la espina dorsal de la ciencia. Los teoremas, que no los diamantes, sí que son para siempre.

Otro fantástico monologo de Eduardo, donde con el principio del palomar nos explica cuántas personas tienen el mismo número de pelos en Logroño:



Eduardo es uno de los fundadores del grupo de monologuistas científicos “The Big Van Theory” y creador del monólogo científico ganador de FameLab España 2013. Docente universitario y apasionado por la matemática y la informática, se ha propuesto la tarea de lograr que las personas se enamoren de la ciencia. Narrador oral para niños, jóvenes y adultos, es Licenciado en Teología y Doctor en Matemáticas y divulga las matemáticas en universidades y centros de educación secundaria.

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11 de abril de 2015

Chimpancé derribando un drone con un palo


Los chimpancés han demostrado una vez más lo inteligentes que son, después de usar palos para golpear un drone. El objeto volador fue atrapado ayer en una emboscada por uno de los chimpancés del zoológico Royal Zoo Burger de los Países Bajos, que molesto por el ruidoso zumbido del objeto volador lo derribó con una rama. Tras la caída los chimpancés se reunieron ante el avión no tripulado que fue completamente destruido por el ataque. La cámara GoPro sobrevivió para atestiguar que hay que evitar sobrevolar demasiado cerca de chimpancés.

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