5 de septiembre de 2016

La guerra más grande de la historia de la Tierra esta sucediendo ahora

La guerra más grande por número de individuos y de batallas en la historia animal, está sucediendo en este momento. Una guerra global que comenzó en Argentina, y que afecta a todo el planeta. Ya se ha expandido a todos los continentes, excepto a la Antártida, llegando a lugares tan distantes, como Hawái, Japón, Nueva Zelanda y Noruega.



Una contienda que comenzó en algún momento a finales de 1800 cuando unos individuos, unas pequeñas hormigas marrones de unos tres milímetros de longitud, que vivían en las riberas del río Paraná viajaron de polizones en un barco que navegaba rumbo a Nueva Orleans.


Se llama, Linepithema humile, literalmente "humilde" o "débil", aunque no te lleve a engaño su nombre, ya que es una plaga, una especie invasora incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En Estados Unidos, se extendió como la pólvora. En lugar de formar discretas colonias se comportaron como un ejército unido, una super-colonia que creció hasta cubrir la mayor parte de Norteamérica.

En Europa existe una colonia que recorre el norte de Italia, el sur de Francia y llega hasta la costa atlántica española y portuguesa que, con 6.000 km de extensión, ha sido catalogada como la mayor unidad cooperativa de la naturaleza conocida hasta el momento.

Las variadas tácticas de combate utilizadas por estos insectos muestran un asombroso parecido con las estrategias bélicas humanas, que varían según lo que se halle en juego. Una guerra donde se mata, saquea y hasta se toman esclavos.

En el arte de la guerra de las hormigas, la escala de la violencia resulta casi incomprensible, decenas de miles de individuos avanzan con rapidez y determinación suicida. Entregados por completo a su deber, se comportan como un ejercito de orcos en Mordor, los luchadores jamás abandonan una confrontación, ni siquiera ante una muerte segura. Los enfrentamientos son breves y brutales.

Una imparable expansión global de una supercolonia a la conquista de todo el mundo, (The global expansion of a single ant supercolony):




Vía 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7

Entradas relacionadas en Meridianos:
Hormigas explosivas y suicidas
Las mariposas que bebían lágrimas de tortuga
El espectáculo natural de las luciérnagas sincronizadas
Con el Fuego de San Telmo en los cuernos
El señor de las hormigas
Un insecto con engranajes mecánicos al más puro estilo steampunk
La polilla cuya existencia adivinó Darwin
Hormigas que usan la cabeza como puerta
Cómo los lobos cambian el curso de los ríos y las ballenas la composición de la atmósfera
Cómo las flores cambiaron el mundo

El oeste americano según John Ford

John Ford durante el rodaje de Cheyenne Autumn, western de 1964 

Su nombre real era John Martin Feeney y comenzó su carrera cinematográfica con el nombre de Jack Ford, "El tío Jack", como se le conocía popularmente en Hollywood  — fue un actor, director y productor cinematográfico estadounidense, ganador de cuatro Oscar.

Con una carrera de más de 50 años, participó en casi todas las facetas del cine antes de dirigir más de 140 películas, muchas de ellas de cine mudo.

Está considerado uno de los cineastas más importantes e influyentes de su generación. Directores consagrados como Ingmar Bergman, Orson Welles, Martin Scorsese, Clint Eastwood, Steven Spielberg, Akira Kurosawa o Sergio Leon le consideraban uno de los grandes directores de cine de todos los tiempos.

El gran cineasta que más influencia ha tenido en el séptimo arte. Director de directores ha dejado boquiabiertos a generaciones de espectadores.

Cuenta la leyenda que sus últimas palabras fueron para pedir un cigarrillo, un 31 de agosto  de agosto de 1973 con 79 años.

El oeste americano de John Ford es un documental (que no debes perderte) sobre la carrera de John Ford narrado por John Wayne, James Stewart y Henry Fonda



Entradas relacionadas en Meridianos:
"Me llamo John Ford y hago películas del oeste"
50 años del rodaje en España de Doctor Zhivago
El rodaje de 'El Resplandor' visto por una adolescente de 17 años
Nadie es perfecto (excepto Billy Wilder)
El arte del montaje
Las referencias visuales de "Los odiosos ocho"
La ciencia detrás de Interstellar
El más que merecido Óscar a Ennio Morricone
Cómo se rodó la escena de la ducha de 'Psicosis'

17 de agosto de 2016

12 de agosto de 2016

La próxima revolución científica CRISPR


Los CRISPR (clustered regularly interspaced short palindromic repeats), repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas, son posiciones fijas del ADN que contienen repeticiones cortas de secuencias de bases. La base de la ingeniera genética que lo cambiara todo.



Niños de diseño, el final de las enfermedades, humanos genéticamente modificados que nunca envejecen serán una realidad dentro de un futuro cercano.

Imagina que en la década de los años 80, te hubieran dicho que los ordenadores pronto se harían cargo de todo - de las compras, de la citas, del mercado de valores, y que miles de millones de personas se conectarían a través de una especie de red con dispositivos portátiles más potentes que los superordenadores.

Y es que la ciencia ficción se ha convertido en  nuestra realidad. Y ahora nos encontramos en un punto muy similar con la ingeniería genética.



Entradas relacionadas en Meridianos:
¿Quién eres tú?
Epigenética ¿Somos lo que comemos?
El Club de la lucha de las moscas
Cuatro charlas TED que te ayudaran a buscar la felicidad
La mujer que puede escribir, pero no puede leer
¿Qué tiene de especial el cerebro humano?
Una medida de la consciencia
La lucha como origen del bipedismo
Los limites físicos de la Humanidad
La alimentación del futuro
La velocidad de la vida
Nuestro cerebro coliflor

14 de julio de 2016

Con un Vespino a la cima del pico Aneto de 3.404 metros

Uno de los vecinos de Benasque, en un Vespino en la cima del pico Aneto.
Agosto de 1968 un grupo de una veintena de vecinos de Benasque en Huesca, están reunidos en el bar Rabasón. Enfadados con un grupo de motoristas de Mataró, en la provincia de Barcelona que pretende subir con sus grandes motos a la cumbre del pico Aneto de 3404 metros de altitud, situado en el valle de Benasque.

Los vecinos están indignados con esta expedición, consideran que este acto promocional puede causar daños en la montaña.

Y para fastidiar la ascensión publicitaria, la gente del pueblo decidió en la reunión del bar, donde se deciden este tipo de cosas, adelantarse a la iniciativa que tenía el apoyo de instituciones y de varias marcas comerciales, la fábrica de motocicletas Bultaco, otra de bañadores y una tercera de bronceadores.

Noticia aparecida en La Vanguardia, domingo, 30 junio 1968, página 52

Es entonces cuando seis decididos aragoneses, tuvieron la idea de llevar a sus espaldas, un Vespino a lo más alto del Aneto, eso sí, desmontado para así repartirse los 60 kg de peso del ciclomotor. Como cuenta uno de los protagonistas del ascenso de un Vespino al Aneto.

Y el 3 de agosto, a eso de las 4.00 de la madrugada, salieron camino del techo de los Pirineos, y arriba se cruzaron con unos montañeros que inmortalizaron la hazaña.


La ascensión tiene una última dificultad, el conocido como "puente de Mahoma", la entrada a la Yanna paraíso musulmán, un paso tan estrecho como el filo de una cimitarra sobre la que sólo pasan los justos.

Cresta que separa la antecima de la cima del Aneto, tramo horizontal de apenas 30 metros de largo, pero con una escalofriante caída a ambos lados.


Tras hacer cumbre los seis jóvenes regresaron al pueblo a eso de las 7 de la tarde como contó una crónica del Mundo Deportivo el 7 agosto de 1968 y celebraron a lo grande la gesta en el bar.

Y aunque la proeza de los mozos de Benasque no frenó la acción comercial en su totalidad, la subida si fue suspendida en el Collado de Coronas justo antes del puente de Mahoma, paso que si cruzaron los valientes jóvenes con un Vespino.  

Vía 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7

Entradas relacionadas en Meridianos:
El hombre que descendió esquiando el Everest
Estremecedor salto en paracaídas
Escalofriante viaje por una carretera del Himalaya
Cambiando la bombilla más alta del Empire State Building
Carlos Soria, un joven escalador de 73 años
Sin miedo a las alturas
Mustang, el último reino perdido
Parahawking, parapente con halcones
Haiku, la escalera al cielo
Sobrevolando la torre sin nombre
Los Héroes perdidos del Everest
El temerario Dean Potter
Una cabaña en el Matterhorn
Alex Honnold el escalador sin red
El viaje más increíble al Everest
Ueli Steck el alpinista más rápido del mundo
Últimos minutos en el Everest