22 de septiembre de 2014

Un chico llamado Sue, la historia de una venganza hecha canción


Esta es la historia de un chico de nombre Sue, una dura vida cantada al estilo del talking blues (blues hablado) por el gran Johnny Cash, frente a los presos de la Prisión Estatal de San Quentin en California.

Maravillosa canción escrita por el poeta y escritor Shel Silverstein, que cuenta la búsqueda de un joven para vengarse de su padre que lo abandonó a los 3 años de edad y le dejó como única herencia, una vieja guitarra, una botella vacía de licor y su nombre Sue.


Sue odia su nombre ya que es un nombre femenino por lo que sufre la burla y el acoso de todo el mundo. Debido a esto, crece peleándose y odiando al hombre que le bautizo Sue. 

Enfurecido por la vergüenza y el abuso que sufre en su vida, jura encontrar y matar a su padre por haberle dado ese horrible nombre.

Johnny Cash la canto en la cárcel de San Quentin en un concierto memorable el 24 de febrero de 1969. En su autobiografía Cash dice que cuando se puso ante los expectantes reclusos no se sabía la letra ya que la acababa de recibir y tan sólo había podido leerla un par de veces y ensayado por primera vez la noche anterior. 


Por eso con gran arrojo puso en el atril los folios con el texto, y en una conversación rítmica con el acompañamiento de una melodía que utiliza el mismo patrón de los tres acordes típicos del blues, The Man in Black dejó asombrado a todo el publico recluso. Los presos entusiasmados se miraban unos a otros mientras se reían a carcajadas con la historia del pobre Sue, aplaudían entregados ante Johnny. El concierto fue todo un éxito inesperado grabado para la televisión y se convirtió en el famoso disco At San Quentin.

El juez Sue Hicks. Foto Wiki.
La canción fue inspirada por el humorista Jean Shepherd, amigo cercano de Shel Silverstein, al cual en el colegio los niños se burlaban de él por que su nombre sonaba femenino. El título también pudo haber sido inspirada por el juez Sue Kerr Hicks, cuyo nombre le fue dado en recuerdo de su madre que murió después del parto. Pero el resto de la letra tenía poco que ver con su propia vida. El juez Hicks no lo consideraba una fuente de burla y contaba que era una ironía del destino que habiendo juzgado más de 800 asesinatos y otro miles de casos, era más conocido por su nombre.

En deuda con el juez, Johnny Cash le envió dos discos, junto con dos fotografías autografiadas.

Años mas tarde el letrista escribió una secuela de esta canción titulada: El padre de un niño llamado Sue, que es la misma historia, pero contada desde el punto de vista del padre.

Vía 1, 2, 3, 4 y 5

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