25 de septiembre de 2015

Récord mundial de epostracismo (hacer rebotar piedras en el agua)


Todos en alguna ocasión hemos lanzado piedras al agua para hacerlas rebotar, o hacer ranas, cabrillas, patitos, sapitos o la chata, que de todas esas formas se conoce al epostracismo. Palabra, que en el diccionario María Moliner, aparece como de origen griego, formada por el prefijo epi- (sobre) y ostrako (concha o tejuela).

En el Diccionario de la Real Academia aparece como:
cabrilla.
(Del dim. de cabra)
5. f. pl. Juego de muchachos, que consiste en tirar piedras planas sobre la superficie del agua y de modo que corran largo trecho rebotando.
Y es que este pasatiempo ya era practicado hace miles de años en tiempos de la Antigua Grecia. Por ejemplo el poeta Homero describe una apuesta entre Jasón y Hércules para ver quien hacia rebotar mas veces una piedra sobre al agua. También los romanos competían pero con conchas marinas. Incluso Shakesperare escribió sobre 'hacer ranas' en la versión original de Enrique V.


En el siglo XVIII artilleros navales utilizaban esta técnica con las balas de cañón, una táctica militar conocida como ricochet en la jerga de la marina de guerra. Cambiaban el ángulo de lanzamiento para así obtener el mejor rebote y llegar más lejos para lograr hundir los barcos enemigos.

Durante durante la Segunda Guerra Mundial el inglés Barnes Wallis inventó la bomba de rebote, usada por la RAF durante la Operación Castigo para destruir las represas de la cuenca del Ruhr. Bombas diseñadas para que al impactar contra el agua, rebotasen esquivando las redes antitorpedo (ver vídeo). Al llegar a la presa, se hundían y estallaban en la base misma de la presa.





En la actualidad hay competiciones de epostracismo con piedras, donde gana el que más rebotes consigue antes de que el canto se sumerja.

Piedras utilizadas en los torneos de epostracismo.


Según el Libro de Récords Guinness el récord mundial de saltos consecutivos de una piedra en el agua tiene la increíble cifra de 88 rebotes. Y lo logró el estadounidense Kurt Steiner el 6 de septiembre de 2013, en Red Bridge cerca de Kane, Pensilvania.

En el siguiente vídeo puedes ver las imágenes de tan increíble hazaña:


En 2004 el juego alcanzó honores al ser publicado en la prestigiosa revista Nature. Un estudio que concluía que la piedra y la superficie del agua deben formar un ángulo (denominado ángulo mágico) de 20º y que éste nunca puede superar los 45º, porque de lo contrario la piedra no rebotaría.

Una técnica la de hacer rebotar piedras que requiere dominio de velocidad, giro y ángulo. Consejos de Jerdone Coleman-McGhee, anterior recordman mundial de rebotes explica en su libro "Los secretos del lanzamiento de piedra" cómo conseguir muchos "saltos":
  1. Selección. La piedra debe ser casi plana, del tamaño de la palma de la mano y con un peso parecido al de una pelota de tenis. Las triangulares suelen rebotar mejor. Evite las redondas, son menos estables.  
  2. Cómo cogerla. Sujétela con los dedos corazón y pulgar, después coloque el índice a lo lago del borde de la piedra. 
  3. Posición. El tirador debe estar de pie y recto, en ligero ángulo con el agua. Intente mantener esta postura durante todo el tiro y láncela. Cuanto más baja coloque la mano al tirar, mejor. Lance la piedra a lo lejos y hacia abajo. Intente lanzar rápido en vez de fuerte: la clave no está en la fuerza, sino en la rapidez. 
  4. Lanzamiento. Cuanto más rápido gire el objeto, mejor rebotará. Haga que gire tan fuerte como pueda, con un movimiento rápido de muñeca. Así, la piedra golpeará el agua paralelamente a la superficie.


Vía:
The Physics of . . . Skipping Stones
La explicación científica de por qué las piedras rebotan en el agua 
Water-skipping stones and spheres
¿Por qué las piedras rebotan en el agua?
Stone Skipping Gets Scientific
No tires piedras al río, chaval (o la belleza de la penetración en el agua)
The perfect way to skim a stone