2 de mayo de 2016

Las lágrimas del vino


Cualquiera que haya disfrutado de una copa de vino, seguro que se ha dado cuenta de las gotas que caen a lo largo del interior del cristal, son las denominadas lágrimas o piernas del vino.

Básicamente son una consecuencia del hecho de que el alcohol tiene una menor tensión superficial que el agua. Es el conocido como efecto Marangoni, que describe el mecanismo por el cual un líquido con una alta tensión superficial tiende a fluir hacia otro de menor tensión superficial siempre que estén en contacto.



Así los alcoholes del vino (etanol, glicerol...), cuando se mezclan con el agua de forma no homogénea en una región con una menor concentración de alcohol (mayor tensión superficial), tienden a fluir hacia una región con una mayor concentración de alcohol (menor tensión superficial).

Un curioso fenómeno que desde que fuera descrito en 1855 por el físico James Thomson, en su 'On certain curious motions observable at the surfaces of wine and other alcoholic liquors', muchos científicos han sido los que han mostrado interés en la comprensión de las lágrimas de vino.

Tears of strong wine
Tears-of-wine and related phenomena
Tears of wine: the stationary state
Tears of wine: new insights on an old phenomenon


Incluso la NASA y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial realizaron en la Estación Espacial Internacional cuatro experimentos (The Marangoni Effect: A Fluid Phenom) para entender las lagrimas del vino en condiciones de microgravedad.

Así que la próxima vez que bebas un copa de vino en compañía, podrás contar a tus amigos que las lágrimas del vino se producen por un efecto de tensión superficial causado porque el etanol que contiene el vino se evapora más fácilmente que el agua.

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