14 de abril de 2016

Viaje a Svalbard el lugar habitado más al norte del mundo



El archipiélago de las Svalbard, es un desierto congelado donde 6 de cada 10 kilómetros cuadrados de terreno llevan siglos enterrados bajo glaciares y nieve.



Son las islas habitadas más septentrionales del mundo, ocho veces más extensas que las Canarias, aunque acogen a poco más de 2.000 personas.

Sin madera y con cuatro meses de oscuridad, la energía depende todavía del carbón. Foto James Rajotte



Para los vikingos, Svalbard era "la costa fría", y de ahí se deriva su nombre. Ingleses, daneses, noruegos y rusos se disputaron durante años esta costa por las ballenas y la hegemonía sobre las islas.


A finales del siglo XIX, los estadounidenses se interesaron por este inhóspito lugar al haberse descubierto minas de carbón.



El tratado de Svalbard de 1920 reconoció la soberanía limitada de Noruega sobre el territorio y permitió a los ciudadanos de todas las naciones que aceptaron dicho tratado, explotar comercialmente esta región y las aguas de alrededor.

Las islas albergan una especie única de renos que no han sido domesticados. Foto James Rajotte
Además de unos miles de osos polares, las islas albergan algo mas de 2000 habitantes, la mayoría de los cuales viven en Longyearbyen, el centro administrativo y uno de los mayores asentamientos del archipiélago.


El lugar habitado más al norte del mundo, donde el año sólo dura “un día y una noche”, seis meses en la oscuridad nocturna y otros seis meses con luz. Un lugar donde esta prohibido morirse y no existe la delincuencia, uno de los lugares más seguros del planeta, pues virtualmente no hay crimen. Y donde todos suelen ir armados ante el peligro de encontrarse con un oso polar.

Bandera de Svalbard.

En 2012, Svalbard tenía una población estimada en 2642 habitantes, de los cuales 439 eran rusos y ucranianos, diez polacos y 322 de otras nacionalidades viviendo en asentamientos noruegos. Los grupos más importantes en Longyearbyen en 2005 eran los de Tailandia, Suecia, Dinamarca, Rusia y Alemania.


Una de las primeras imágenes que sorprenden al contemplar esta plácida localidad de casas de madera de diferentes colores es que desde ninguna vivienda emerge humo de chimeneas pese al frío polar (en el sentido literal de la expresión, ya que el Polo se encuentra a 1.400 kilómetros). La madera, como cualquier otro producto, es un lujo porque en las islas Svalbard no crecen árboles, ni se puede cultivar nada: el suelo es permafrost (tierra helada) y el 60% de su territorio son glaciares.



Web del gobernador de Svalbard
Web de la oficina de turismo de Svalbard

Vía 1, 2, 3, 4 y 5


Entradas relacionadas en Meridianos:
Dioses, gallinas y adoradores del sol durante un eclipse
La bóveda del fin del mundo
Espato de Islandia, la piedra solar de los marinos vikingos
Antártida: Un año en el hielo y el Síndrome Polar T3
Un grafiti vikingo en la iglesia de Santa Sofía en Estambul
El lugar habitado más frío del planeta
24,2 gigavatios de aurora boreal
Concierto de música heavy durante un eclipse solar
El trono de cuerno de unicornio del Reino de Dinamarca