15 de enero de 2010

Amnistía Internacional: Por los derechos humanos en todo el mundo

Presente hoy en 150 países, Amnistía Internacional fue fundada en 1961 por Peter Benenson. Este abogado británico leyó un día en la prensa que unos estudiantes portugueses habían sido encarcelados por brindar por la libertad en su país. Fue el catalizador que le llevó a publicar el 28 de mayo de 1961 el artículo "Los presos olvidados" en el diario «The Observer». En él instaba a personas de todo el mundo a actuar para conseguir la excarcelación de seis reclusos a los que denominó "presos de conciencia": personas encarceladas por sus convicciones políticas, religiosas u otros motivos de conciencia, que no han recurrido a la violencia ni propugnado su uso.




Más de un millar de lectores participaron en esta acción. Quizá sin darse cuenta Benenson había dado forma a un tipo de activismo que daría excelentes resultados en la lucha contra la injusticia: la acción de numerosas personas anónimas a favor de otras personas víctimas de violaciones de los derechos humanos.



Lo que empezó como un acto puntual pronto se transformó en un movimiento internacional de carácter permanente. Al cabo de un año, la nueva organización ya había enviado delegaciones a cuatro países para elevar protestas en favor de varios presos y se había hecho cargo de 210 casos.



A medida que Amnistía Internacional fue creciendo, su foco de atención se fue ampliando a víctimas de otros abusos de los derechos humanos, como la tortura, las «desapariciones» y la pena de muerte.


En 1977 los esfuerzos del movimiento fueron recompensados con el premio Nobel de la Paz, y en 1978 la organización fue galardonada con el Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En la actualidad es miembro consultivo de las Naciones Unidas.