9 de junio de 2008

Los screen test de Andy Warhol

El artista pop sometía a todo el que pasaba por The Factory ( La fabrica) su famoso centro de operaciones en los 60, a una prueba de cámara. Consistía en grabar al invitado durante el tiempo suficiente como para que dejara de posar por puro cansancio o aburrimiento. Era en ese momento cuando la cámara captaba el verdadero yo, el personaje daba paso a la persona.

La Factory fue famosa por sus escandalosas fiestas y por ser frecuentada por modernos con pretensiones artísticas, bohemios excéntricos y consumidores de anfetaminas. Entre ellos, Warhol elegía a las llamadas Warlhol Superstars, a las que promocionaba durante cierto tiempo hasta que nombraba a la siguiente Superstar, llevando así a la práctica su famosa frase que aseguraba que todo el mundo tendría sus quince minutos de fama.

No se llamaba The Factory gratuitamente, allí era donde se producían en cadena las serigrafías de Warhol. Mientras alguien estaba pintando un lienzo, otra persona estaba rodando una película. Cada día ocurría algo nuevo.

Cuando Warhol se hizo famoso trabajaba noche y día en sus cuadros, litografías fabricadas en serie de la misma manera que las grandes empresas capitalistas fabricaban productos de consumo. Para poder seguir este ritmo de trabajo reunió a su alrededor a una camarilla de estrellas porno, drogadictos, drag-queens, músicos y librepensadores que le ayudarían a elaborar sus cuadros, actuarían en sus películas y crearían el ambiente que convirtió a la Factory en una leyenda.

Sufrieron el experimento todo tipo de individuos, tanto famosos (Lou Reed, Dalí, Dylan, Gisbert, etc.) como desconocidos. La fama que tenía el artista convirtió este supuesto suplicio en un preciado tesoro: ¿Sabes que Andy me ha hecho un screen test? como lo oyes.




Vía Extracine