30 de junio de 2012

El tres de mayo, la vida privada de una obra maestra

El tres de mayo de 1808 en Madrid, óleo sobre lienzo, 268 x 347 cm.
Noche del 3 de mayo de 1808, los franceses fusilan en varios sitios de Madrid a los detenidos por alzarse contra las tropas galas. Madrileños con improvisadas armas intentan detener al grito: ¡Que nos lo llevan! promovido por el cerrajero José Blas Molina, la salida de Palacio del último de los infantes, don Francisco de Paula, el menor de los hijos de Carlos IV.

Una "revolución" que determinó el estallido de la guerra contra Napo­león. En grupos, los condenados fueron enviados a distintos lugares para su inmediata ejecución. Goya seguramente no pudo ver los fusilamientos, aunque vivía en la Puerta del Sol cerca de uno de los sitios de ejecución. Aunque debió conocer los detalles, pues el hecho tuvo una gran repercusión en  toda la ciudad, donde un número elevado de sus ciento ochenta mil habitantes perdió aquel día algún familiar, amigo o vecino.

Toda una historia que se cuenta de manera magistral en el siguiente documental de la BBC:


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