15 de enero de 2015

El dolor de muelas que acabó con Miguelón

El cráneo nº 5 encontrado en la Sima de los Huesos y la recreación de su cabeza.

Julio de 1992 mientras Miguel Induráin gana su segundo Tour de Francia, el equipo de investigadores del yacimiento burgalés de Atapuerca, encuentra en la Sima de los Huesos los restos del cráneo número 5 al que apodan Miguelón en homenaje a la gran gesta realizada por el ciclista navarro.

El encuentro entre Miguel Induráin con el cráneo de su tocayo  Miguelón en el Museo de la Evolución Humana.

Miguelón era muy fuerte, tenía 1,80 m de estatura y unos 105 kg y como los de su clan era cazador y recolector. Vivía en cuevas y refugios, empleaba pieles rudimentariamente trabajadas y se alimentaba de grandes animales que lograba cazar (ciervos gigantes, caballos, jabalíes, bisontes, rinocerontes…). La Sierra de Atapuerca era su entorno natural: un gran bosque lleno de robles, encinas y castaños, poblado de animales carnívoros como tigres dientes de sable, que le obligaba a protegerse en las cuevas, donde también obtenía refugio del frío, descansaba y comía.

Miguelón con su inquietante sonrisa.
El cráneo encontrado es el más completo de un Homo heidelbergensisla primera especie humana, en la que es posible detectar indicios de una mentalidad simbólica. Un individuo que murió a los 35 años de edad hace 500.000 años. Su muerte se cree, pese a que recibió 13 impactos en la cabeza, fue causada por una grave infección de la sangre que sufrió tras la perdida de un diente en el maxilar izquierdo que se infectó llegando incluso hasta la órbita ocular y que derivó en septicemia.

Miguelón con el enorme flemón que cubre gran parte de su rostro.

En el Cráneo 5 se aprecia una alteración ósea, asociada a evidencias de infección alveolar lo que le provocó un enorme flemón que sufrió durante bastante tiempo. Un terrible dolor de muelas que impedía al heidelbergensis masticar. Lo que hace suponer que siguió viviendo gracias a los cuidados de su clan que le ayudaba triturándole la comida.

El golpe mortal que acabó con Miguelón.
La perdida del diente que sufrió Miquelón según las investigaciones, fue debido a un fuerte golpe. Todo parece indicar que fue agredido durante una pelea con una piedra en la cara lo que le produjo el aplastamiento del hueso maxilar y la rotura de un diente, que se infectó y terminó provocándole una grave infección en la sangre. Una gran investigación paleontológica que intenta reconstruir lo que podría ser en el primer homicidio conocido de la historia de la humanidad.


Vía 1, 2, 3, 4, 5 y 6

Entrada inspirada por el episodio Huesos de los magníficos podcast de Catástrofe Ultravioleta.

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