5 de septiembre de 2014

Las distintas formas de ser de Ávila explicadas con Presidentes del Gobierno

Para ser abulense y pertenecer a este exclusivo club de apenas 200.000 socios se pude ser de distintas maneras. Existen cinco siete formas de ser de Ávila que voy a intentar explicar con los ejemplos de otros tantos Presidentes del Gobierno, que en algún momento de su vida fueron de esta ciudad castellana.


1. Ser abulense de corazón.

Como el caso de Claudio Sánchez-Albornoz que aunque nacido en Madrid, siempre tuvo en su corazón a Ávila. Y es que desde muy pequeño visitaba la magnifica casa de sus abuelos. Casa que después de la guerra fue expropiada por los franquistas. Ahora el edificio que se eleva en el solar familiar, es la sede de Caja de Ávila Bankia.

Un sabio, uno de los más notables historiadores españoles, presidente de la República en el exilio desde 1962 a 1971. Y cuando regresó tras 40 años fuera de España, nada más bajar del avión procedente de Buenos Aires, dijo unas emotivas palabras que oídas ahora siguen teniendo mucha vigencia:


2. Ser abulense de nacimiento.

Adolfo Suárez figura clave de la Transición Española. Abulense de pro que nació en Cebreros por decisión de su madre, pues allí tenía ésta sus raíces familiares. Pueblo natal donde existe un museo que le recuerda: Museo Adolfo Suárez y la Transición.

Suárez esta enterrado en la Catedral de Ávila. Su epitafio "la concordia fue posible" es una frase cargada de significado y simbolismo, que recoge el testigo de don Claudio Sánchez-Albornoz. Cuyos restos mortales también descansan a pocos metros, en el mismo claustro gótico de este templo fortaleza.


3. Ser abulense por empadronamiento.

Esta forma de ser de Ávila tal vez sea la más fácil, y fue la elegida por Aznar. Dado que Josemari (así le conocían en aquella época) nació en ese limítrofe 'poblachón manchego', tuvo que empadronarse en Ávila. Y es que la primera vez que fue elegido diputado nacional, fue por esta provincia en 1982. Un diputado cunero o paracaidista, que son aquellos candidatos presentados por sus respectivos partidos en un distrito electoral al que no pertenecen.


Todavía algunos recuerdan al joven Aznar de 30 años con pelo engominado y frondoso bigote, amante de la velocidad, conduciendo de manera temeraria durante la campaña electoral. Tanto es así que el jefe de Tráfico de Ávila llamó al director del concesionario de SEAT, Rufino Yuste, para recriminarle que habían llegado más de 30 multas por circular en sentido contrario, saltarse semáforos y sobrepasar los límites de velocidad. El coche al que se referían las multas lo había comprado Aznar, pero seguía a nombre de Rufino.

4. Ser abulense por matrimonio.

Así fue como Zapatero se convirtió en el cuarto Presidente de Gobierno abulense. Con una discreta boda el 27 de enero de 1990.


Al enlace de Sonsoles y ZP apenas asistieron la familia, algunos amigos y compañeros de partido. Como el mismo dijo en un mitin en Ávila: "Me case con Sonsoles en la ermita de Sonsoles". Y es que sean de Ávila tu mujer y tu suegra (con una vida azarosa) y te cases un frío día de invierno en el Santuario de la patrona, imprime cierto carácter abulense.

5. Ser abulense de adopción. 

Otro Presidente de Gobierno abulense es John Major (Juan Alcalde para los amigos). Este hijo de la Gran Bretaña, que fue Primer Ministro del Reino Unido visita desde hace más de 25 años el precioso pueblo de Candeleda, lugar al que considera su segundo hogar.




Municipio del Valle del Tietar en donde, aprobado por todos los grupos con representación en el Ayuntamiento, se le tributo un homenaje (incluido el nombre de una avenida).

6. Ser abulense por amistad.





Abulense por un día fue el Presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela, que visitó el pueblo del Arenal, la tierra de su amigo personal el padre Segundo Familiar Cano. En un acto en el ayuntamiento arenalo se le entregó al Jefe de Estado panameño las llaves y el bastón de mando, que lo convertía simbólicamente en alcalde de este municipio de la provincia de Ávila.


7. Ser abulense de casualidad.


Marianito, a la edad de tres años.
Es el caso de Mariano Rajoy, el sexto presidente del Gobierno de España de la democracia que pudo haber nacido en la localidad abulense de Piedrahita, donde su padre ejercía de juez. Allí, Olga Brey con veintidós años quedó embarazada.

Llegado el momento del parto, por expreso deseo de su madre quiso dar a luz en su tierra (al igual que la madre de Adolfo Suárez). Fue entonces cuando la pareja viajó a Santiago de Compostela para que su primogénito, Mariano Rajoy, naciera en la ciudad gallega arropado por toda la familia. Durante los tres primeros años de vida Marianito fue abulense hasta que su padre fue trasladado a Oviedo.

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