11 de agosto de 2007

Las cabañuelas

Las "cabañuelas" son una antiquísima manera que tiene el pueblo para pronosticar el clima que hará durante todo el año siguiente, a partir de la observación del tiempo durante los primeros días del mes de Agosto. De este modo se podrá determinar si un mes será lluvioso, seco, hará más o menos frío, etc. en función de cómo ha sido el día correspondiente a ese mes. No en todos los puntos de la Tierra se utilizan los mismos días para realizar el pronóstico (p.e. en Suramérica el vaticinio se hace en el mes de enero, los hindúes lo hacen a mitad de invierno, etc.), tampoco se ha hecho de la misma manera con el transcurrir de los tiempos y cada cultura tiene su método. Así mismo, el ámbito de aplicación de un determinado método es pequeño, no extendiéndose más allá de unos 80 kilómetros, dándose métodos y predicciones diferentes según las regiones.

Llave del año.- 1 de agosto.
Enero.- 2 de agosto.
Febrero.- 3 de agosto.
Marzo.- 4 de agosto.
Abril.- 5 de agosto.
Mayo.- 6 de agosto.
Junio.- 7 de agosto.
Julio.- 8 de agosto.
Agosto.- 9 de agosto.
Septiembre.- 10 de agosto.
Octubre.- 11 de agosto.
Noviembre.- 12 de agosto.
Diciembre.- 13 de agosto.


Para poder llevar las cabañuelas en orden, se debe tener en cuenta la procedencia del viento. Para saberlo, podemos fijarnos en las veletas de las iglesias por la mañana, y observar si los aires cambian al mediodía o en otro momento. Para predecir el fenómeno atmosférico el experto se basa en indicadores como la formas de las nubes, la dirección del viento, las características del Sol, la Luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo. El comportamiento de los animales también es utilizado como pronóstico de lluvia; así tenemos la aparición de hormigas aladas, el orejeo de las mulas, que los palomos se bañen, el gato lavándose la cara, el gallo que cante de día (posible cambio de tiempo), gatos que corren y saltan (señal de viento). Aunque pareciera inviable, las personas también tenían que ver con el pronóstico, si tuviera picor o le doliera una antigua cicatriz, sería posible cambio de tiempo. Signos de lluvia podrían ser los crujidos y sonidos de muebles, el hollín que se cae de la chimenea, olor de los desagües, siembra “retorcida”, humedad en las baldosas de las habitaciones, el sarmiento que “llora” estando seco, etc...