29 de marzo de 2015

El sonido olvidado de las trompetas de Tutankamón



26 de noviembre de 1922, Howard Carter descubre una puerta oculta de la tumba del rey Tutankamón que llevaba sellada más de 3.000 años. Tras hacer un pequeño agujero en la pared, acerca una vela para asegurarse de que el aire que sale es respirable y exclama su famosa frase: «Veo cosas maravillosas».

Derribada la puerta tapiada entran por fin en la cámara y lo que ven supera todo lo imaginable. Incluso consigue fotografiar algunas ofrendas de flores, que al tocarlas se desintegran.

Sello intacto durante 3245 años. fotografiado por Harry Burton.

La sala esta abarrotada hasta el techo de mobiliario funerario y asombrosos objetos rituales. Divanes, tronos, carros de guerra, vasijas con alimento, todo lo que un faraón podría necesitar para vivir espléndidamente en el mas allá. 5.398 objetos que llenaran museos enteros. Desde la célebre máscara funeraria de oro, al más humilde y minúsculo colgante, cuenta de vidrio o trozo de lino. Tantas cosas que se tardaran casi diez años en trasladar e inventariar todo el contenido de la tumba.

La trompeta de Tutankamóm realizada en plata batida adornada con una flor de loto y una escena que representaba a los dioses guerreros Amón-Ra, Ra-Horajti delante de Ptah. 
Y de entre estas miles de piezas, que Carter pudo ver a la luz de las antorchas en la sala del entierro, había dos trompetas, una de plata con boquilla de oro y otra de bronce ambas envueltas en cañas. Instrumentos musicales militares, que permanecieron en silencio junto a la momia del joven faraón durante tres milenios.

Nota manuscrita con la descripción de la trompeta de plata y oro realizada por el propio Howard Carter. Original que se guarda en el Griffith Institute de Oxford, 
Las dos están decoradas con símbolos marciales y escenas grabadas de los dioses Amón-Ra, Ra-Horajti que son recibidos por Ptah. Dioses guerreros identificados con campañas militares. En el interior de las trompetas o cornetas fueron encontradas unas bases de madera de forma muy similar a estas. Un centro que se sospecha servía como tapón o para proteger el fino metal de distorsiones, o para ayudar en la limpieza del tubo interior con un pedazo de tela.

En el exterior de la campana hay un panel que representa al joven rey usando la corona azul y sosteniendo el cetro del dios Heka, "el que activa el ka" la "fuerza vital. Está de pie ante una capilla que contiene la figura del dios Ptah bajo la forma de una momia.

En la inscripción se lee: "El Grande, Ptah, que esta al sur de su pared, Señor de la Verdad, Creador de todo lo que el rey recibe, Vida de Amón-Ra, Rey de todos los Dioses. Él que reclina su mano sobre el hombro del rey, detrás del dios con cabeza de halcón, Ra-Horajti, el buen dios, Señor del Oro"

Todas las figuras son representadas por debajo del símbolo jeroglífico que significa cielo y la línea básica que simboliza a la tierra.


Ambas trompetas similar en forma a las famosas vuvuzelas se exhiben desde su hallazgo hasta la actualidad en el Museo Egipcio del Cairo. Y fue allí en una de las salas del museo, y gracias a la insistencia de Rex Keating, pionero de la BBC que ayudó a convencer a las autoridades de la institución, que 150 millones de personas pudieron escuchar el sonido de las cornetas. Una grabación radiofónica extraordinaria, en una trasmisión para todo el mundo la tarde del domingo del 16 de abril de 1939.

Cinco minutos antes de iniciarse la emisión, las luces del museo se apagaron y todo quedó a oscuras. Y a la luz de las velas Keating inició el programa. Primero para dar contexto a la historia entrevistó a Alfred Lucas, uno de los últimos supervivientes del equipo de Carter y responsable de la restauración de los tesoros de Tutankamón. Lucas estaba nervioso, su preocupación era comprensible, ya que había participado en un anterior intento fallido de hacer sonar a la trompeta de plata delante del rey Faruq de Egipto. En aquella primera tentativa la preciosa trompeta se rompió probablemente debido a la boquilla moderna que se le insertó para sacarle sonido. Se restauró inmediatamente y sobrevivió a esta eventualidad

Tras la presentación llegó el momento, los oyentes permanecían atentos. El elegido para esta ocasión fue el trompetista James Tappern. Músico de la banda militar del 11.º regimiento de húsares reales del ejército británico.

Con gran solemnidad Rex Keating presentó a James y este hizo sonar las trompetas, primero la de plata y después la de cobre:



Y este sonido de marcha militar, convoca a la guerra según creen algunos como Zahi Hawass exministro de Antigüedades de Egipto y el egiptólogo Hassan Hala, conservador de la colección de Tutankamón en el Museo Egipcio. "Las trompetas tienen poderes mágicos y son capaces de desatar a los perros de la guerra." 

Una superstición asociada a la maldición de Tutankamón, la idea de que todo aquel que de alguna manera altere la calma de la tumba del joven faraón tendrá un destino funesto.

La verdad es que cinco meses después de la emisión de la BBC, el 3 de septiembre de 1939, Inglaterra entró en la Segunda Guerra Mundial.

El ministro de Estado de Antigüedades, Zahi Hawass, en una rueda de prensa mostrando las piezas del ajuar funerario de Tutankamón robadas del Museo Egipcio, durante la revolución de 2011.

Las trompetas también se hicieron sonar en 1967 antes de la guerra de los Seis Días, y en 1990 antes la guerra del Golfo. Más recientemente, un miembro del personal del museo del Cairo hizo sonar la trompeta de bronce ante una delegación japonesa una semana antes de la revolución egipcia de 2011. Esa misma trompeta de bronce fue posteriormente robada del museo durante los saqueos y disturbios egipcios.

La trompeta de bronce tras ser encontrada en una maleta abandonada en el metro de El Cairo. 

Semanas más tarde la trompeta junto con otras piezas, aparecieron en una maleta abandonada, hallada por casualidad en el metro de El Cairo por el arqueólogo Salah Mohamed mientras se dirigía al trabajo. Al ladrón aparentemente le costó venderla.
.
Vía:. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10

 Entradas relacionadas en Meridianos:
Cómo tocar un instrumento beneficia a tu cerebro
"La flauta de la vergüenza" castigo por mala maestría musical
Compasión por el diablo

1 comentario:

Ganesha dijo...

muy bueno el post, ese sonido recuerda a las trompetas de jazz, a las de las peliculas de romanos y medievales, que increible el sonido, pensaba que podia sonar a lata, pero me maravillo.

salu2 escucha2

+10