17 de septiembre de 2008

La transformación de Amy Winehouse

El antes y el después de la cantante Ammy Winehouse.

A pesar de su maravillosa voz ronca y sus alabadas canciones, al hablar de Amy a todo el mundo se le viene a la cabeza la imagen de una chica delgada con un deplorable estado de salud. Casi no hay día en que no se publique una foto suya en la prensa en la que no aparezca sangrando, tambaleando o golpeando a algún fan.

Fotografía de Amy Winehouse de colegiala .

Nacida en una familia judía y con tradición musical en el jazz. Se crió en los suburbios de Londres. Con 10 años, fundó su propia banda de rap llamada Sweet 'n' Sour. Amy describió esta aventura como «los pequeños Salt 'n' Pepa judíos». Más tarde fue al Colegio Británico de Selhurst. En la escuela de teatro de Sylvia Young fue expulsada por poco aplicada y por tener un piercing en la nariz.



Un fenómeno por su vida caótica, vive atrapada entre la creación y la autodestrucción ,reflejada un día tras otro por los tabloides. Un sinfín de reyertas, borracheras, mucho sexo, muchas drogas... Pero al mismo tiempo, una irrupción sin precedentes en el mundo de la música que ha levantado evocaciones a leyendas del jazz y el vocalismo negro americano.


Amy es auténtica, no trata de vender nada, su actitud es de verdad. Hace lo que le da la gana de la mañana a la noche y eso atrae inevitablemente

"Suena afroamericana, pero es judía británica. Parece sexy, pero no juega a eso. Es joven, pero suena vieja. Canta con sofisticación, pero es vulgar hablando. Su música es melosa, pero sus letras son desagradables".



Es Amy Winehouse. Un fenómeno. Todo un mito en vida.

Entrada relacionada: ¿Duffy o Amy?

1 comentario:

JOAKO dijo...

Por experiencia te digo que LO PEOR que le puede pasar a un yonki es tener dinero.