5 de marzo de 2008

El último bar

La población de Dinamarca es de unos 5 millones de personas de ellas 200.000 han tenido o tendrán problemas con el alcohol. En Copenhage existe una clínica de reposo llamada E-huset, para los alcohólicos apartados y desahuciados por la sociedad.

Peter está en su habitación jugando con Toddy su amigo invisible. Así lo llama cuando se ha bebido una botella de ron.
39 personas de entre 45 y 80 años viven en E-huset. Todos son altamente adictos al alcohol y ya no pelean por dejarlo. Han recorrido diferentes caminos en la vida, y cada uno tiene una historia increíble. El personal de E-huset trata de dar a los residentes durante su estancia, amor y máximos cuidados posibles.

A Leif dos cuidadores le han puesto en la cama para pasar la noche. A Leif le han amputado las piernas y ahora va en silla de ruedas.
El alcohol se encuentra en cada esquina de E-huset. El personal administra a los residentes su dinero para que no se lo gasten en "fiestas particulares". Es importante que los residentes tengan su "dosis" diaria de alcohol.

Jan se toma su baño... pero no se olvida de su cerveza.
A las 9.15 cada mañana se reparte a la mayoría de los residentes entre 6 y 20 €. Cuando han recibido su dinero, van a la tienda local y llenan bolsas con cerveza, vino y quizá alguna botella de licor.

Una larga vida con el alcohol deja sus marcas en cualquier persona.
Muchos se juntan para tomar en la sala común su ración diaria de 10 a 30 botellas de cerveza.

También, van a la piscina, miran películas en la pantalla gigante de TV, o simplemente beben su cerveza junto con los otros residentes.


En muchas cosas la sala se asemeja a un bar, el último bar. Hay felicidad, discusiones, amor y odio.

Rosa trabajadora del último bar dice:

"Pertenecemos a la clase social más baja de la sociedad. Los miembros del personal son buenos... Y solo los niños y los borrachos dicen la verdad ".

Traducido de The Last Inn . Fotografías de Casper Dalhoff