28 de enero de 2008

La Carga de la Brigada ligera

Supervivientes de la carga al final de la batalla. 
La Carga de la Brigada ligera fue una desastrosa carga de caballería, dirigida por Lord Cardigan en el curso de la Batalla de Balaklava el 25 de octubre de 1854 durante la Guerra de Crimea.

Ha pasado a la Historia como tema de un célebre poema de Alfred Tennyson, cuyos versos «No hay ninguna razón / sólo hay que actuar y morir» han hecho de esta carga un símbolo de lo absurdo de la guerra.

Cientos de balas de cañón en el Valle de la muerte, después de la batalla.
Durante la carga, la Brigada Ligera fue totalmente destruida. Se ha discutido desde el punto de vista de la historia militar si el error fue de quien dio la orden o de la ejecución; al parecer el momento y la forma estuvieron mal elegidos, con lo que la culpa sería de los oficiales que dieron la orden, cuyo oficial superior sería Lord Raglan. Se ordenó cargar sin apoyo de infantería desde una zona poco apropiada.

Papel con la orden que lanzo la Carga de la Brigada Ligera.

La carga de la Brigada Ligera fue el resultado de la enemistad, los celos, la desconfianza y sobre todo el conflictivo orgullo de tres hombres. Lord Raglan, soldado desde los 15 años, era el comandante supremo. Era un líder popular, veterano de Waterloo, donde -39 años atrás- vio con los dientes apretados cómo un cirujano de campo le amputaba su brazo derecho.



Rodeados por todos lados la Brigada Ligera fue aniquilada en sólo veinte minutos.

La lluvia de balas y granadas se convirtió en un mortífero fuego cruzado, mientras disparaban sobre la brigada desde tres lados. A un hombre le habían cortado la cabeza, pero su torso continuaba en la montura y su lanza aún apuntaba hacia el objetivo. El fuego de la artillería comenzó a poner fuera de combate a varios jinetes al mismo tiempo. Un caballo, con sus cascos al galope, se arrancó sus propias entrañas.


De pronto, el polvo y el humo se hicieron más espesos, y Cardigan, aún al frente de sus hombres, desapareció de la vista. La Brigada Ligera estaba ya sobre la artillería rusa. Las lanzas dieron en el blanco, las espadas derribaron a los artilleros enemigos. La brigada barrió de través a la artillería y atacó a la caballería, que estaba alineada detrás. La lucha se desordenó de manera completa. Cardigan estaba mezclado en una escaramuza, mano a mano con una docena de cosacos. Pero muchos de los británicos atravesaron limpiamente las líneas de la caballería enemiga y entonces tuvieron que luchar por cada pulgada de su camino de vuelta.
Muchos fueron capturados.

Tuvieron que enfrentarse nuevamente al espantoso granizo de la muerte, que llegaba desde tres puntos, a medida que los destrozados restos de la Brigada Ligera cabalgaban de nuevo por el valle, hacia sus propias líneas. Pero en el viaje de retorno había un nuevo riesgo: la brigada era perseguida por húsares y cosacos.

Las bajas británicas fueron impresionantes. Sólo diez hombres del 13º de Dragones Ligeros sobrevivieron y treinta y siete del 17º de Lanceros. El resto de los regimientos que componían la Brigada Ligera sufrieron perdidas semejantes.

El soldado John Wightman, cuyo padre había sido profesor de equitación de Cardigan, fue uno de los sobrevivientes del 17° de Lanceros. Dejó para los libros de historia un gráfico relato de la infructuosa carga.
En el combate del valle, Wightman había sido herido en la rodilla derecha y en la pierna, pero se negó a retirarse y continuó hacia las líneas rusas, donde un cosaco le clavó una lanza en el muslo derecho. Wightman mató al cosaco antes de que pudiera volver a herirlo. Su caballo fue acribillado a balazos, pero Wightman se las compuso para regresar desde las líneas enemigas y recorrió 400 metros por el valle hacia lugar seguro.

Mientras Wightman yacía en tierra, un cosaco que lo perseguía lo lanceó ocho veces: en el cuello, en la espalda; la lanza atravesó también su mano derecha. Pero Wightman sobrevivió, para pasar el resto de la guerra como prisionero.

Lucan había comenzado a conducir la Brigada Pesada por el valle, en apoyo de la asediada Brigada Ligera, pero viendo la inutilidad del esfuerzo, detuvo a sus hombres y se batió en retirada, con una pierna herida.

Cardigan fue aclamado como un héroe. Declaró: -Fue un acto insensato, del que no tengo la culpa.
Pero para la mayor parte de la Brigada Ligera, este tributo fue también un epitafio.
De los «nobles seiscientos», sólo unos pocos regresaron del Valle de la Muerte.


El grupo de heavy metal Iron Maiden escribió una canción sobre la carga, The Trooper, en su disco Piece of Mind. El videoclip de la canción contiene imágenes de la película de 1936 dirigida por Michael Curtiz .